El déficit de testosterona incrementa el riesgo de accidente cardiovascular

La disfunción eréctil tiene «los mismos factores de riesgo que la enfermedad coronaria. Lo que ocurre es que se manifiesta antes en el pene –por la elevada concentración de vasos sanguíneos y porque las arterias son más pequeñas– como disfunción eréctil que como infarto agudo de miocardio (IAM)«. Así lo ha afirmado Javier Romero Otero, director de la Unidad de Andrología del Hospital 12 de Octubre de Madrid en el I Encuentro Internacional sobre Salud del Varón, celebrado a finales de marzo en el citado hospital.

Hay estudios, de hecho, que detallan que un varón de más de 50 años, con factores de riesgo cardiovascular (obesidad, diabetes, hipertensión arterial o fumador) que empieza a manifestar disfunción eréctil, «tiene una elevada probabilidad de padecer IAM en los dos o tres años siguientes. La disfunción eréctil es, por tanto, como una ventana global del individuo; es la punta del iceberg«, ilustra.

El especialista advierte también sobre las consecuencias del déficit de testosterona, que afecta a muchos hombres a partir de los 45 años y que repercute en varias esferas, incluida la cognitiva, además de producir síndrome metabólico. «Un nivel bajo de testosterona dificulta del manejo de la glucemia, de la tensión arterial y las grasas. Finalmente, el síndrome metabólico incluye factores de riesgo cardiovascular. También sus bajos niveles se relacionan con mayor riesgo de cáncer de próstata«, apunta.

Fuente: Cuidate Plus.