En la fiesta de la Asunción, docenas de serpientes llegan hasta un monasterio ortodoxo en Grecia para “venerar” a la Madre de Dios.

La fiesta de la Asunción de María se festeja este 15 de agosto, es una tradición en muchos lugares de Puebla, es una de las advocaciones Marianas que más se celebra, es una costumbre que por la noche del 14 de agosto se coloque a la Virgen acostada sobre manzanas y se rece el rosario. Las manzanas simbolizan el pecado y ella fue estaba limpia de este por eso esta encima de ellas. Después de las 12 de la noche se acostumbra levantar a la Virgen y las manzanas se reparten entre los asistentes, además se acostumbra que den atole, café y pan.

Recordemos que María fue concebida sin pecado original, su cuerpo estaba libre de pecado, era totalmente pura; su alma nunca se corrompió, su cuerpo siempre fue templo santo e inmaculado. Además Jesús derramó sobre su madre todas las gracias y ella lo supo corresponder, alcanzó la gloria de Dios por la vivencia de sus virtudes. No olvidemos la maternidad divina de María que fue el mayor milagro y fuente de su grandeza, pero Dios no solo la corono por la maternidad sino por sus virtudes: su caridad, su humildad, su pureza, su paciencia, su mansedumbre, su perfecto homenaje de adoración, amor, alabanza y agradecimiento.

La historia cuenta que el Papa Pío XII definió el dogma de la fe de la Asunción de y fue el 1 de noviembre de 1950. María es una obra maravillosa de Dios: mujer sencilla y humilde, concebida sin pecado original y, por tanto, criatura purísima. En la Tierra todos queremos llegar a Dios y por este fin trabajamos todos los días, ya que ésa es nuestra esperanza. María ya lo ha alcanzado. Lo que ella ya posee nos anima a nosotros a alcanzarlo también.

María tuvo una enorme confianza en Dios, su corazón lo tenía lleno de Dios. Vivió con una inmensa paz porque vivía en Dios, porque cumplió a la perfección con la voluntad de Dios durante toda su vida. Y esto es lo que la llevó a gozar en la gloria de Dios. Desde su Asunción al Cielo, Ella es nuestra Madre del Cielo.

5 claves para entender el dogma de la Asunción de la Virgen María

Aquí algunos puntos importantes que nos ayudarán a entender mejor esta verdad de fe:

1.- ¿Qué es un dogma? Un dogma es una verdad de fe absoluta, definitiva, infalible, irrevocable e incuestionable revelada por Dios; a través de las Sagradas Escrituras o de la Sagrada Tradición. Luego de ser proclamado no se puede derogar o negar, ni por el Papa ni por decisión conciliar.

Para que una verdad se torne en dogma, es necesario que sea propuesta de manera directa por la Iglesia Católica a los fieles como parte de su fe y de su doctrina, a través de una definición solemne e infalible por el Supremo Magisterio de la Iglesia.

2.- El Dogma de la Asunción de la Virgen. Según la tradición y teología de la Iglesia Católica, la Asunción de la Virgen es la celebración de cuando el cuerpo y alma de María, la Madre de Jesucristo, fueron glorificados y llevados al Cielo al término de su vida terrena. No debe ser confundido con la Ascensión, la cual se refiere a Jesucristo.

Se dice que la resurrección de los cuerpos se dará al final de los tiempos, pero en el caso de la Virgen María este hecho fue anticipado por un singular privilegio.Este dogma también es celebrado por la Iglesia ortodoxa.

3.- Declaración del dogma.Desde 1849 empezaron a llegar a la Santa Sede diversas peticiones para que la Asunción de la Virgen sea declarada doctrina de la fe. Fue el Papa Pío XII quien el 1 de noviembre de 1950, publica la Constitución Apostólica Munificentissimus Deus que declara como dogma de fe la Asunción de la Virgen María con estas palabras:

“Después de elevar a Dios muchas y reiteradas preces y de invocar la luz del Espíritu de la Verdad, para gloria de Dios omnipotente, que otorgó a la Virgen María su peculiar benevolencia; para honor de su Hijo, Rey inmortal de los siglos y vencedor del pecado y de la muerte; para aumentar la gloria de la misma augusta Madre y para gozo y alegría de toda la Iglesia, con la autoridad de nuestro Señor Jesucristo, de los bienaventurados Apóstoles Pedro y Pablo y con la nuestra, pronunciamos, declaramos y definimos ser dogma divinamente revelado, que la Inmaculada Madre de Dios, siempre Virgen María, terminado el curso de su vida terrena fue asunta en cuerpo y alma a la gloria celestial”.

4.- Importancia de la Asunción de la Virgen. Esta fiesta tiene un doble objetivo: La feliz partida de María de esta vida y la Asunción de su cuerpo al cielo. La respuesta a por qué es importante para los católicos, la encontramos en el Catecismo de la Iglesia Católica, que dice: «La Asunción de la Santísima Virgen constituye una participación singular en la Resurrección de su Hijo y una anticipación de la resurrección de los demás cristianos».

La importancia que tiene para todos nosotros la Asunción de la Virgen se da en la relación que esta tiene entre la Resurrección de Jesucristo y nuestra resurrección. El que María se halle en cuerpo y alma ya glorificada en el Cielo, es la anticipación de nuestra propia resurrección, dado que ella es un ser humano como nosotros.

5.- ¿Dormición o Muerte de María? La Escritura no da detalles sobre los últimos años de María sobre la tierra desde Pentecostés hasta la Asunción, solo sabemos que la Virgen fue confiada por Jesús a San Juan. Al declarar el dogma de la Asunción de María, Pío XII no quiso dirimir si la Virgen murió y resucitó enseguida, o si marchó directamente al cielo. Muchos teólogos piensan que la Virgen murió para asemejarse más a Jesús pero otros sostienen la Dormición de la Virgen, que se celebra en Oriente desde los primeros siglos.

En lo que ambas posiciones coinciden es que la Virgen María, por un privilegio especial de Dios, no experimentó la corrupción del su cuerpo y fue asunta al cielo, donde reina viva y gloriosa, junto a Jesús.

Cada año, en los días anteriores a la fiesta de la Asunción de la Virgen María, docenas de serpientes llegan hasta un monasterio ortodoxo en Grecia para “venerar” a la Madre de Dios.

Desde hace cientos de años estas serpientes negras aparecen en la isla de Cefalonia (Grecia) y llegan al monasterio de la Dormición de la Virgen entre el 5 y 15 de agosto, días en los que la iglesia ortodoxa celebra la dormición de la Theotokos (Madre de Dios), que coincide con la fiesta católica de la Asunción de la Virgen.

De acuerdo a la tradición, este inusual acontecimiento comenzó en 1705 cuando las monjas del monasterio estaban a punto de ser atacadas por piratas.

La historia cuenta que las monjas rezaban fervorosamente a la Virgen María, pidiéndole que las convirtiera en serpientes para evitar ser capturadas. Otras versiones indican que las monjas rezaban para que el monasterio se infestara con serpientes que asusten a los atacantes.

Desde entonces, las pequeñas serpientes negras aparecen cada año antes de la fiesta mariana, y se dirigen hasta las paredes y las entradas de la iglesia para “venerar” el ícono de plata conocido como la Panagia Fidoussa o Virgen de las Serpientes.

Algunas de estas serpientes poseen una cruz en la cabeza, lo que añade un dato más a la leyenda.

En años recientes los peregrinos que llegan hasta la iglesia llevan las serpientes en jarras y bolsas para evitar que sean arrolladas por los automovilistas.

Estas serpientes, que suelen ser agresivas, son particularmente dóciles durante estos días en las que son recibidas en la iglesia para diversas oraciones y servicios litúrgicos. Luego, desaparecen de la isla completamente hasta la fiesta del año siguiente.

Los años en los que las serpientes no aparecieron fueron los de la Segunda Guerra Mundial y 1953, cuando hubo un fuerte terremoto. Cuando no se ven en la isla, los locales toman esto como un mal presagio.

Cada año, la isla celebra a la Theotokos y se celebra un festival de las serpientes.

Con información de Aciprensa y Catholic.net