Para evitar el estrés en los niños y adolescentes ante esta contingencia es necesaria la flexibilidad y el trabajo en equipo, de parte de los docentes, maestros, niños y padres de familia para salir todos victoriosos de este confinamiento por el COVID19, sin buscar culpables y sobre todo “escuchando” a nuestros hijos, declaró la directora de la Facultad de Psicología de la UNAM, María Emilia Lucio y Gómez Maqueo.


En el marco del día del Psicólogo, durante una conferencia virtual sobre: “Emociones, Niños y adolescentes en tiempo de COVID 19”, donde también estuvieron presentes el presidente de la Sociedad Mexicana de Psicología, Alejandro Zalce Aceves y el presidente de la Asociación Mexicana de Suicidología Quetzalcóatl Hernández Cervantes.


Donde se reconoció que la situación que se vive por esta contingencia en los hogares mexicanos tiene desgastados a los papás, alumnos y maestros, pero lo importante es no seguirnos desgastando, porque tanto los niños, adolescentes, papas y maestros, están igual.


“No le exijamos que haga la tarea hoy, podemos hablar con los maestros para que sean flexibles, debemos jugar con el niño, para facilitarle el aprendizaje, apoyar al padre con algunas actividades de juego-aprendizaje, no es fácil, pero lo podemos hacer”, preciso la directora de la UNAM.


Los especialistas hicieron un llamado a la solidaridad, no solo con los médicos sino con las familias:
“Hay que aprender que hacerle la tarea a un hijo no es malo es parte de ser solidarios cuando vemos que nuestro hijo ya se agotó por tanta información, la solidaridad colocarla como un elemento que ayuda en este tipo de situaciones. A diferencia de otras ocasiones se ha visto más solidaridad, creo que hay mucho enojo, porque hay mucha frustración por estar encerrados”, puntualizó la directora de la facultad de Psicología.


Emilia Lucio, reconoció que México afortunadamente se tienen familias extensas que están conviviendo en esta contingencia juntos en una misma casa: abuelos, hijos, nietos y esto podría parecer difícil, pero también es necesario mantener una socialización. Otra opción son las video llamadas, para sentir que pueden estar juntos
Explicaron que cuando este hacinamiento concluya como psicólogos van a usar la psico-educación y hacer guías para tener una forma sencilla y eficiente de cuidarse físicamente, pero sobre todo su salud mental. Porque tampoco es sano que un niño dependa al cien de sus padres, para evitar se desarrollen patologías.


Por último, coincidieron que de esta contingencia se debe sacar provecho y hacer una encuesta para conocer como las familias vivieron esta situación, que compartan sus experiencias y “sacar lo bueno para ayudar a los padres y los niños, porque cada uno lo vivió diferente y se trabajó en equipo en casa”.