Al señalar que en Puebla hubo gobiernos que no actuaron de buena fe y con corrupción, el gobernador Miguel Barbosa Huerta exhortó a la presidenta municipal Claudia Rivera Vivanco a denunciar las irregularidades heredadas por las pasadas autoridades, a integrar equipos de trabajo con “ciudadanos limpios” y a hacer realidad el cambio de régimen y no de alternancia política.

Al acudir al informe de labores de Rivera Vivanco, el mandatario señaló que la actual administración no debe olvidar todas las irregularidades que encontraron al inicio de su gestión, y señaló que el gobierno municipal todavía está a tiempo de presentar las denuncias ante las autoridades correspondientes.

En su mensaje, Barbosa Huerta refirió que quienes ahora realizan las críticas hacia los gobiernos actuales, son aquellos que en el pasado fueron los responsables de ejercer el poder.

“Pasa un año ya y parece que ya se nos olvidó todo lo que encontramos, y ahora los responsables de ayer son los críticos de hoy”, sentenció.

El titular del Ejecutivo aseveró que el cambio que se dio en el estado fue el reclamo de los ciudadanos ante el hartazgo por la corrupción, por lo que quienes están al frente de los gobiernos deben caracterizarse por ser diferentes y con vocación de servicio.

“Hay que actuar con equipos de trabajo que tengan identidad, integren sus equipos con ciudadanos limpios, todo nuevo nada viejo, la gente votó porque estaba harto de eso (la corrupción), tenemos que hacer gobiernos donde nuestra característica es que seamos diferentes, gobiernos sencillos, humildes, con vocación de servicio”, afirmó Barbosa Huerta.

El gobernador aseveró que, para dar resultados a la ciudadanía, se debe impulsar una planeación estratégica, y no solo pensar en alternancia sino en el cambio de régimen.

Asimismo, expresó que en Puebla se “falsificó la modernidad” al edificar obras suntuosas que generaron una deuda con las juntas auxiliares y con las colonias populares, por lo que llamó a la presidenta municipal a recorrer la capital para atender las demandas de la población y que se refleje el cumplimiento de los compromisos de ambos niveles de gobierno.