La delincuencia ya no tiene respeto por la bata blanca de médicos o enfermeras, en los municipios de El Seco, Acatzingo, Tepeaca, Izúcar de Matamoros , Tehuacán y Tlacotepec de Porfirio Díaz han sido atacados por bandas delictivas que se han metido incluso hasta las instalaciones administrativas de los hospitales en busca de dinero o de materiales para robar.

Los trabajadores de la Salud que laboran en 62 hospitales del Estado, están en crítica situación por dos razones, la primera es la inseguridad a que se ven sometidos por la delincuencia y la segunda por la incertidumbre laboral ante los cambios de adscripción y despidos, señala Patricia Parra Maldonado, Secretaria General del Sindicato Nacional de Trabajadores de Salud (SNTSA XXV).

La queja por esta situación delictiva a que se tiene que enfrentar el personal de los hospitales ya fue puesta en conocimiento de la SSA federal y ahora volverán a hacerlo con el nuevo titular de los Servicios de Salud del Estado, para que se pueda mejorar las condiciones laborales del personal.

Entre 2018 y 2019, han ocurrido al menos 16 secuestros de personal médico o administrativo, a los que se les exige grandes cantidades que dinero, que no tienen, denunció la dirigente sindical, al revelar que el hecho más reciente de violencia ocurrió en el Hospital del Seco, donde el administrador fue golpeado por los delincuentes.

Lo frecuente en agresiones ocurren en Acatzingo, donde se ha presentado una balacera al interior de las instalaciones sanitarias, en Tehuacán y en Tlacotepec de Porfirio Díaz al personal que acude a trabajar al Hospital Rural, les cobran derecho de paso ($ 50 pesos diarios), lo que resulta gravoso para la economía de los trabajadores de la Salud que sino pagan, no pasan o son amenazados.

La Secretaría general del Sindicato de Trabajadores de la Salud, además de la inseguridad a que están sometidos centenas de trabajadores, señaló que la otra amenaza que enfrentan, son las malas condiciones de trabajo, la falta de insumos y el retiro del personal auxiliar de los programas sociales de Prospera y Seguro Popular.

Las afectaciones también incluyen a trabajadores del ISSSTE, que en estos momentos enfrentan incertidumbre por la adscripción de por lo menos 500 trabajadores que no fueron avisados del cambio de plaza al que tendrán que someterse.

Patricia Parra,como secretaria sindical, señala que las áreas rojas son varias y el personal tiene solicitudes de cambio de plaza ante el peligro que enfrentan ellos y sus familias, hay más de 300 peticiones de reubicación. Por lo que nadie merece vivir en esas condiciones de temor .