Hoy se recuerda la la caída de Tenochtitlán

En dos años de cumplirse cinco siglos de la caída de Tenochtitlan en manos de los conquistadores peninsulares y sus aliados indígenas aquel 13 de agosto de 1521. Creo interesante presentar a los lectores un balance de los principales factores que, entre otros, incidieron en ese hecho. Divido estas causales en tres apartados: las psicológicas, las económicas y las de armamentos y estrategias.

Causales psicológicas

El bando español llega a tierras mesoamericanas motivado por conquistar tierras para la corona, recabar oro y convertir indígenas. Todo ello les acarreará prebendas y prestigio, además de cumplir con su misión evangelizadora. Los mexicas, por su parte, conocen varios presagios que, si bien la mayoría de ellos no ocurrieron en realidad, sí van a formar parte del imaginario popular, y es sabido que el mismo Moctezuma está apesadumbrado por esta razón.

Sin embargo, hay algo más: las fuerzas peninsulares siempre van a contar con sus altos mandos militares: Cortés, Alvarado, Sandoval, Olid, etc., en tanto que los mexicas ven cómo Moctezuma es aprisionado y que también se hace lo mismo con otros señores. La destitución de Moctezuma como tlatoani durante el asedio al palacio de Axayácatl donde residen los españoles fue un fuerte golpe que tuvieron que asumir los mexicas, al igual que la inmediata muerte del soberano.

En su lugar eligen a Cuitláhuac, el artífice del triunfo de la Noche Triste, quien al poco tiempo muere de viruelas, lo que trae aparejado el nombramiento de un nuevo gobernante y jefe militar: Cuauhtémoc. Esta inestabilidad en el mando supremo debió tener efectos adversos entre los mexicas, pues bien sabemos lo que simbolizaba para ellos la figura del tlatoani. Tal situación de ninguna manera va a menguar el espíritu batallador que por ambos bandos se va a mostrar al momento de los combates, pero también hay que considerar que esto conlleva un peso negativo para los defensores de Tenochtitlan.

Causales económicas

La economía mexica estaba basada fundamentalmente en tres aspectos: la producción agrícola, la conquista militar –con la consiguiente imposición de un tributo– y el comercio. Lo primero que hacen los totonacos de la costa veracruzana es quejarse con Cortés de que son expoliados por el señor de Tenochtitlan con una fuerte carga tributaria. Cortés pacta con ellos y asienta su “cabeza de playa” contando con el apoyo de esos grupos. El sistema tributario es, pues, un factor determinante para que los grupos sometidos se alíen con Cortés en contra de los mexicas a fin de suspender el tributo. Esto beneficia a los españoles, pues miles y miles de contingentes indígenas van a participar a su lado en la guerra contra Tenochtitlan.

Estrategias y armamento

Una de las primeras estrategias que aplica Cortés es la de cortar el agua que surte del líquido a Tenochtitlan, con lo cual la ciudad se ve agobiada. Divide a su ejército en tres grupos para cortar las vías terrestres a lo largo de las grandes calzadas que llevan a Tenochtitlan: 8 000 tlaxcaltecas apoyan a Alvarado por la calzada de Tacuba, al poniente. Otros tantos apoyan a Olid en Coyoacán. Sandoval ataca desde Iztapalapa, al sur, con el mismo número de indígenas de Chalco y Huejotzingo, además de contar todos ellos con fuerzas españolas.

Cortés dirige los 13 bergantines que asedian a la ciudad desde el lago (Díaz del Castillo, 2014). En cuanto a las tácticas guerreras, el indígena trata de capturar guerreros para el sacrificio y de preferencia no darles muerte durante el combate, en tanto que la táctica española es matar al mayor número de enemigos. A lo anterior hay que añadir las armas de fuego de largo alcance por la parte peninsular, aunque del lado indígena se cuenta con macanas, lanzas, flechas y hondas que causan estragos en el enemigo. Los caballos, si bien no en gran número, prestan un servicio eficaz al conquistador.

Este tema ameritaría un análisis más a fondo de lo que presento aquí. Por lo pronto, lo que vemos es cómo el imperio tenochca sucumbió ante estos hechos adversos que fueron el comienzo de una conquista que cambió la fisonomía económica, política, social y religiosa de un país.

Fuente: Arqueología Mexicana