Inhibiciones Sexuales


Las inhibiciones sexuales son pensamientos y emociones que bloquean la posibilidad de compartir la experiencia sexual con nuestra pareja. Es necesario saber que la gran mayoría de las inhibiciones son el resultado del aprendizaje temprano e irrumpen involuntariamente en nuestra mente impidiéndonos responder positivamente a la actividad sexual. Su aparición sistemática disminuye el deseo sexual y dificulta la excitación haciendo que los encuentros sexuales no sean agradables y que los tratemos de evitar.

El aprendizaje temprano de la sexualidad a través de la familia y la escuela tiene que ver con el grado de permisividad de las personas adultas en relación a los juegos sexuales infantiles, con el tipo de valores, costumbres y tradiciones transmitidas por el entorno social y por las actitudes predominantes ante los temas y los comportamientos sexuales entre otros. Es evidente que esta serie de elementos moldean nuestra forma de ser y tienen que ver con el origen de las inhibiciones sexuales.

Las inhibiciones se manifiestan en las actitudes negativas, -por ejemplo-, hacia la desnudez propia y/o de la pareja y hacia la cercanía física. Las dificultades para la comunicación íntima pueden estar ancladas en creencias sobre lo inapropiado de hablar sobre ciertos temas. Es evidente que las inhibiciones sexuales reducen las posibilidades de hombres y mujeres para expresar su sexualidad y compartir con su pareja esa importante área de su relación. Es de señalar que la autoestima de estas personas se vuelve muy frágil y pueden llegar a sentir injustificadamente miedo, ansiedad, incomodidad con su pareja.

Como las inhibiciones sexuales las traemos como parte de nuestra formación infantil básica, irán apareciendo en distintos momentos de nuestra vida, especialmente en el momento en que nos enamoremos, formemos una pareja e iniciemos nuestra vida sexual. En un principio, la pareja no sabrá identificar si la incomodidad sexual de él/ella es una consecuencia de su forma de actuar, y en consecuencia, hará todo lo posible para mejorar hasta que se dé cuenta de que haga lo que haga las cosas siguen igual.

En estos casos está indicada la terapia psicosexual de pareja centrada en la persona que presenta las inhibiciones y el objetivo profesional consiste en desactivar el impacto negativo que las inhibiciones tienen en el comportamiento sexual de esa persona sin modificar su forma de ser.

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