Para llevar una vida sana necesitas evitar los excesos, tener una dieta equilibrada, para esto tienes que realizar actividades físicas, descansar bien y comer de una forma saludable. Una recomendación en la cuestión alimenticia cuando cocines las carnes debes hacer hasta que no queden partes rojas o rosadas en su interior ya que esto previene enfermedades que son transmitidas por los alimentos.

Algunas recomendaciones para llevar una vida sana son las siguientes: Tienes que consumir un puñado de frutas secas o semillas sin sal por lo menos una vez a la semana. Además, en tus alimentos diarios debes incorporar todos los grupos alimenticios y no olvidar el realizar por lo menos 30 minutos de actividad física.

Debes tener un horario establecido para realizar tus 5 comidas diarias esto es desayuno, colación, comida, colación y cena; en estos debes incluir verduras, frutas, legumbres, cereales, leche, yogurt o queso, huevos, carnes y aceites. Trata de comer tranquilo, de preferencia come en compañía de alguien, además debes moderar las porciones. Tienes que elegir los alimentos naturales evita los procesados.

A diario debes realizar actividades físicas, hacer ejercicio, caminar, esto a fin de tener una vida activa. Es necesario que tomes a diario 8 vasos de agua, esto lo puedes hacer a lo largo del día, el agua debe ser sin azúcar de preferencia solo agua, no esperes a tener sed para hidratarte. Tienes que lavar los alimentos. Consume a diario 5 porciones de frutas y verduras de todos tipos y colores. Puedes consumir medio plato de verduras en la comida y medio plato en la cena y la fruta. El consumo de esto disminuye el riesgo de enfermedades. 

Reduce tu consumo de sal y los alimentos con alto contenida de sodio, estos los puedes reemplazar con los condimentos como la pimienta, perejil, ají, pimentón, orégano. Reduce el consumo de bebidas azucaradas y los alimentos con elevado contenido de grasas, azúcar y sal. Evita el consumo de manteca, margarina, grasa animal y crema de leche o si los consumes que sean en muy pocas cantidades.

Consume a diario leche, yogurt o queso, de preferencia descremados. Tienes que elegir quesos blandos antes que duros y los que tengan un menor contenido de grasa y sal. Cuando consumas carne quítale la grasa visible, debes aumentar el consumo de pescado y tienes que incluir el huevo. Incorpora las legumbres, cereales de preferencia integrales, las papas. El aceite lo debes consumir crudo como condimento, y no olvides las frutas secas o semillas en tu dieta.