Sabía que la piel es el órgano que nos protege del ambiente especialmente de los agentes químicos, de las infecciones y radiaciones en especial de las que provienen del sol. Pero debido a las radiaciones del sol que son cada vez más fuertes por lo que resultan peligrosas para la piel la encuentra expuesta sino usas bloqueador por el tiempo en que te encuentras expuesta a la radiación solar lo que puede generar un cáncer.

El cáncer de piel se ha convertido en uno de los más frecuentes en el mundo y éste no respeta ni edad, ni sexo, ni raza. Por esto, es necesario identificar las primeras señales de alarma las cuales son las siguientes: Lesión o pequeños granos en la piel que pican, crecen, se ulceran y llegan sangrar; lunar o verruga que cambia de tamaño, apariencia o color; lunar brillante o ceroso; lunar escamoso, con costra o ásperos: lunar firme y rojo y nódulo sólido que aparece súbitamente.

Entre los factores de riesgo, están los siguientes: La exposición prolongada al sol; personas con piel clara; antecedentes familiares con cáncer de piel; presencia de gran cantidad de lunares y pecas en el cuerpo; la exposición continua a sustancias como alquitrán, arsénico y los derivados del petróleo; los niños por tener la piel más delicada.

El tipo de cáncer de piel más común y que aparece sobre todo en personas  mayores de 60 años quienes han practicado deportes al aire libre durante años o quienes han trabajado en la agricultura o construcción es el carcinoma baso celular o úlcera roedora. El carcinoma baso celular suele afectar a la piel de la cara especialmente a la esquina interior de los ojos y la zona de alrededor de la nariz. Es menos frecuente que aparezca en otras áreas que no sean la cabeza y el cuello.

No suele extenderse a otras partes del cuerpo, pero puede aumentar localmente y dañar el tejido que se encuentre a su alrededor. Otro tipo de cáncer de piel, el carcinoma escamoso, es cuatro veces menos frecuente que el carcinoma baso celular y aparece en las partes expuestas al sol como la cabeza, cuello, manos o la espalda. Este tipo si se extiende a otras parte del cuerpo y afecta los nódulos linfáticos.

Se puede identificar en sus primeras etapas, como un nódulo elevado y escamoso. Éste crece rápidamente y puede doblar su tamaño en seis meses. Estos tipos de cáncer de piel, si se trata en un principio, tienen probabilidades de cura alrededor del 90%. De allí la importancia de su pronta identificación.

Las recomendaciones más importantes para evitar el cáncer de piel se encuentran las siguientes: Realizar el autoexamen de la piel regularmente para conocer su aspecto normal y poder detectar así cualquier anomalía, usar protector solar y usar sombreros, gorras, paraguas, camisas y manga larga.